Teníamos todo preparado, el vestido largo bordado con brillantes, la tarta de 5 pisos con merengue, los chambelanes, y hasta habíamos alquilado la limusina. Pero no pudo ser nuestra fiesta quinceañera…

Teníamos todo preparado, el vestido largo bordado con brillantes, la tarta de 5 pisos con merengue, los chambelanes, y hasta habíamos alquilado la limusina. Pero no pudo ser nuestra fiesta quinceañera…