Manekineko pequeño

12,00

Manekineko pequeño

12,00

Gato de la suerte japonés en formato pequeño y en colores diferentes.

Uno para cada ocasión: amarillo para la economía, negro para ahuyentar la mala suerte, rojo para el amor, violeta para tener suerte en los estudios, rosa para mejorar relaciones de amistad o amorosas, blanco para dar suerte en los viajes y dorado para atraer la suerte en los negocios.

AmarilloAmarilloAmarilloBlancoBlancoBlancoDoradoDoradoDoradoNegroNegroNegroRojoRojoRojoRosaRosaRosaVioletaVioletaVioleta
Limpiar

6 x 7 x 5 cm

Japón

Cerámica - hecho a mano

JAP003

#Animales#Best seller#Gato de la suerte#Japón

Descripción

Manekineko o gato de la suerte japonés

Manekinekos en el templo Gotokuji
Foto: Laika AC – Wikipedia

Quién nunca ha visto el manekineko en algún bazar o restaurante asiático alrededor del mundo es porque no prestaba mucha atención. El conocidísimo gato de la suerte con la patita levantada es uno de los amuletos japoneses más vistos dentro y fuera de Japón. Según la tradición, trae buena suerte a quien lo posee y se suele colocar en las entradas de los restaurantes y comercios.

Gesto japonés para acercarse

Su nombre viene de los vocablos «maneki» (招き / invitar a pasar) y «neko» (猫 / gato), que en conjunto significa “gato que invita a pasar”. La figura del felino tiene normalmente la pata izquierda levantada, y al contrario de lo que piensa mucha gente, no está saludando, sino que gesticulando para que te acerques a él. En Japón el gesto es diferente. Mientras que en Europa ponemos la palma de la mano mirando hacia arriba y movemos el dedo índice, en Asia, la mano mira hacia abajo y se mueve arriba y abajo rápidamente. Así que sus señas y expresión se pueden identificar verbalmente como “Pasa por favor, eres bienvenido”.

El origen de la tradición

Gato de la suerte japonés
Foto: Clara Feliu – Flickr

Existen diversas leyendas que explican su origen, pero la más conocida está relacionada con el templo Gotokuji (豪徳寺), situado en la zona de Setagaya, en Tokio. La historia cuenta que durante una tormenta, un señor feudal se refugió bajo un árbol cerca del santuario. De repente, el hombre vió a una gata tricolor que le señalaba para que se acercara al templo. Sorprendido, se levantó y empezó a seguirla. En ese momento, un rayo cayó en el árbol en el que se encontraba. El señor feudal, en agradecimiento a la gata que le salvó la vida, financia las reparaciones del templo.

Según esta leyenda, es fácil entender por qué los japoneses atribuyen la buena suerte al manekineko. Tanto en esta versión pequeña, como en la versión más grande, este amuleto protegerá a tí y a los tuyos. Más arriba encontrarás el significado de cada color y sus usos.